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viernes, 4 de diciembre de 2015


Diciembre con Mr. Deadly II


Mr. Deadly #11 Résistance

Mr. Deadly se despertó con la sensación de no saber dónde se encontraba, tal vez fue la consecuencia de haber estado tanto tiempo alejado de nuestro blog.

El día transcurrió sin muchos sobresaltos, excepto por su media hora de jornada laboral, en la que estuvo produciendo el doble de su rendimiento habitual. Él intuía que este mes iban a acontecer cosas especiales y daba por sentado que necesitaría un dinero extra para los imprevistos.
Ya eran las 16:00 hs. y salió a la calle a dar una vuelta y disfrutar las horas que le quedaban por vivir. A esta altura ya no sentía ninguna angustia al momento traumático es más, lo tomaba de manera natural aunque no del todo complaciente.
Llegó a la plaza principal y había un número importante de personas reunidas que proclamaban contra el terrorismo. Así fue como se enteró del atentado en Francia, el bombardeo en Siria y nombres de grupos que todos le adjudicaban los repudiables actos que acontecieron.
Mr. Deadly sintió la necesidad de subir a ese escenario y contar desde su experiencia personal sobre la vida y la muerte. Quería dar a entender que hay que estar en paz para aceptar las cosas que suceden pero sobre todo, luchar para evitar todo lo que sucede mal. También, se imaginaba listo para reprochar las reacciones bélicas que estaban aconteciendo luego de la tragedia, pensaba en el estado islámico como un perro rabioso y esta especie de cachetazo provocaría más ira. Declararía que todos son responsables de la actual situación y si el mundo está al borde de una nueva guerra o en estado de alerta, los responsables son aquellos que ejercieron el poder por los intereses creados. Plantearía un paralelismo entre fundamentalismo religioso y la dogmática necesidad de alimentar al sistema mediante petróleo.

Mr. Deadly se sentía poderoso y con una fortaleza indestructible enfundada en palabras. Lo cierto es que, mientras quería avanzar entre la masa de concurrentes iba topándose con varios responsables del acto, uno de ellos le preguntó si había cambiado su foto de perfil en Facebook y había colocado el fondo con la bandera de Francia y Mr. Deadly negó. Otro pregunto si, cuando se enteró del atentado había compartido por Twitter alguna foto del Boulevard Voltaire o al menos de la torre Eiffel cuando estuvo de vacaciones y Mr. Deadly negó. Finalmente, uno menos paciente le increpó si había estado en Francia alguna vez o tenía alguna bandera francesa para lucir sobre el estrado y Mr. Deadly negó.

Desafortunadamente, Mr. Deadly se dio cuenta que una protesta podía ser una pose y una revolución pacífica una moda pero principalmente, cayó en la cuenta que las buenas intenciones son puro marketing.  Desilusionado pero ni tanto, pegó la vuelta para volver a su hogar, cuando escuchó desde los parlantes a un eufórico expositor gritar: François Hollande, la concha de tu madre.
Entonces el pánico se apoderó de la multitud que supuso que se venía la debacle, con musulmanes explotando a sus costados o disparos provenientes de su vecino más cercano. El miedo tiene un efecto viral como si se tratara del video sexual de algún famoso y fue así que cientos de pies y calzados atropellaron la humanidad de Mr. Deadly que sucumbió a la marcha. Mañana con seguridad desertará con un petit dolor muscular.

18:32



4 comentarios :

H. Kramer dijo...

"François Hollande, la concha de tu madre!" jajajajajajajajaja.
Muy bueno, Luis!

genesis dijo...

oooh me encanto jaja
besos

G a b y* dijo...

A dónde ha ido a meterse este Mr, Deadle! Hoy nos presentas una entrega que no está exenta de una cuota de humor irónico, pero que tampoco se aleja de la realidad. Lamentablemente, nuestro protagonista, lejos está de poder comprender cómo funciona el mundo, y menos de expresar como lo siente él. El final, fue inevitable. A esperar ahora, un nuevo aire de vida.
Besos!!
Gaby*

Sindel Avefénix dijo...

Un recorrido muy actual de Mr. Deadly! Toda una aventura llena de realidad y con un final que me encanta.
Besos.